No todo el mundo puede tener un perro

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Pastor alemán

Pastor alemán

Por lo menos es lo que me queda cada vez más claro, cuando te ocurren cosas como las que nos sucedieron ayer a mi perro y a mí.

Antes de entrar en materia, quiero dejar claro que he convivido con perros desde que me alcanza la memoria (de hecho tengo una web desde hace dos años sobre ellos) y que la culpa de lo que vais a leer ahora mismo, no es del animal, sino del irresponsable de su dueño.

Ayer, cuando volvía tranquilamente a casa de pasear con el perro de un familiar y el mío propio, por un camino que está relativamente a nuestro hogar, tuvimos un muy mal encuentro que estuvo a punto de acabar en tragedia.

Unos metros antes de alcanzar la primera esquina del lugar en el que vivimos, un Pastor Alemán (la raza de Rex y Rin Tin Tín), vino corriendo suelto hasta nuestra posición. Al llevar dos perros de pequeño tamaño, intenté espantarle, para evitar que les pudiera hacer algo a ellos. Algo que no pude conseguir, ya que en un momento dado y sin mediar provocación de mi perro, el Pastor Alemán se lanzó a por él, enganchándole por las costillas y el cuello.

¿Y su amo donde estaba?

Eso es lo que me preguntaba yo, porque no hizo acto de presencia en la zona hasta que pasaron un par de minutos (tiempo más que suficiente para que su perro hubiera matado al mío). Un tiempo que me pareció eterno y que habla de la poca conciencia que tienen muchas personas, al llevar sueltos a perros de gran tamaño, sin haberlos educado ni socializado lo más mínimo.

Afortunadamente, mi perro está vivo de milagro (tiene 3 heridas bastante feas en el cuello), pero… ¿Y si en lugar de atacarle a él, se hubiera ido a por mí?

Persona inquieta, a la que le gusta estar en contacto con el mundo que le rodea

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